El encuentro entre el hombre de Neandertal (Homo sapiens neanderthalensis) y el hombre de Cro-Magnon (Homo Sapiens Sapiens) tuvo lugar, según los registros fósiles, hace aproximadamente 40.000 años. Éste provocó la retirada de los neandertales hacia regiones centrales de Europa, que sobrevivieron en poblaciones residuales hasta que se extinguieron hace 28.000 años. Pero, ¿qué paso durante esos 12.000 años?, ¿cómo fue esa convivencia?, ¿se reconocerían como especies diferentes? y lo más importante: ¿hubo interacción y descendencia entre ellas?.
Existen numerosas teorías para explicar la desaparición de los neandertales, pero lo cierto es que no sabemos qué pasó en realidad. Se cree que el hombre de Cro-magnon era un ser más evolucionado, y que fue esta evolución la que provocó su salida de África hace 50.000 años. Las herramientas que fabricaba y la comunicacion entre individuos se volvieron más sofisticadas debido a la aparición del lenguaje, provocada por una mutación del gen FOXP2, hace poco más de 100,000 años. Esta mutación afecta al lenguaje y a la capacidad de articularlo , según las investigaciones recientes del Instituto Max Plank de Antropología en Leipzig. Se sabe que las mutaciones tardan un tiempo en manifestarse y que fue 50.000 años después cuando el Homo sapiens comenzó a desarrollar esas capacidades provocando una expansión adaptativa por todo el mundo.
Algunos abogan por un contacto violento entre ambos, provocado por una lucha por el mismo nicho ecológico, que incluye la alimentación, el hábitat y costumbres similares. Todo parece indicar que el hombre de Cro-magnon tenía una cultura más avanzada (auriñaciense) que los neandertales (musteriense). Pero aunque no tengamos pruebas de que los neandertales se comunicaran mediante un lenguaje oral, lo más lógico es pensar que tenían esa capacidad, necesaria para realizar actividades como la caza o el ritual de enterramiento. Su conocimiento del medio era mayor que el nuestro, ya que llevaban habitando en Eurasia desde hacía más de 200.000 años. Entonces, ¿qué fue lo que provocó la extinción del hombre de Neandertal?.
Diferencias entre el cráneo de un Homo sapiens sapiens y el cráneo de un Homo neanderthalensis.
Para muchos autores el lenguaje menos evolucionado limitó su complejidad social y actividades, mientras que el hombre de Cro-magnon afianzandaba sus relaciones sociales y mejoraba sus estrategias de caza. Si la comunicación mejora, lo hace también el traspaso de conocimiento. Y si además, la evolución tecnológica de los Homo sapiens sapiens era mayor, ¿porqué tardó 12.000 años en reemplazar al neandertal?.
Esto nos lleva a pensar que no sólo el dinamismo del Homo sapiens sapiens condenó al neandertal a la extinción. Hay que considerar al medio como un factor importante en la desaparición de esta especie. El déficit en la dieta neandertal aparece como una causa probable. Si un individuo no recibe los nutirentes suficientes durante sus primeros años de vida, sus dientes no se desarrollan con normalidad, algo que se conoce como hipoplasia. Científicos analizaron 300 restos fósiles de neandertal y encontraron que el 40% sufría de esta enfermedad.
Una investigación reciente comparó restos de individuos neandertales con individuos sapiens modernos, y desveló que los primeros basaron su alimentación hasta su desaparición en grandes mamíferos, mientras que los segundos incluyeron pescados y aves en su dieta. Los hombres de Cro-magnon se adaptaron así al último periodo glaciar (glaciación de Wurm), que provocó una disminución en la población de grandes mamíferos.
Otra posible causa de extinción que se ha considerado es la disolución de los caracteres genéticos mediante el cruze con individuos de la especie sapiens sapiens. Esta teoría tuvo mucha importancia a partir del descubrimiento de “extraños” fósiles que presentaban características de ambas especies y fueron considerados individuos híbridos. Un ejemplo es el hallazgo espectacular en el año 1999 del esqueleto de un niño de 4 años en Lagar Velho (Portugal). Éste presentaba rasgos propios de neandertales: las extremidades cortas y un cuerpo achatado, y de sapiens sapiens: un cráneo con mandíbula prominente, y se dató en 24.500 años de antiguedad.
Esqueleto del niño de Lagar Velho
Pero las comparaciones entre el ADN mitocondrial obtenido a partir de restos fosilizados de neandertales, y ADN de individuos actuales determina que tenemos linajes genéticos distintos y, por lo tanto, no hubo descendencia fruto de un cruce entre ambas especies. Así pues, sabemos que no son nuestros antepasados, pero si fueron nuestros “primos” y convivimos 12.000 años con ellos en Eurasia, realizando actividades similares y practicando un intercambio cultural. Es inevitable imaginar qué hubiera pasado si el hombre de neandertal hubiera emigrado al continente americano con la llegada del homo sapiens sapiens y se hubiera cerrado el estrecho de Bering, evolucionando paralelamente hasta encontrarnos miles de años después…