Archivo de junio de 2006

La integración en Alemania

Miércoles, 28 de junio de 2006

Al principio me pareció un modelo a copiar: el estado subvenciona cursos de idiomas a extranjeros y los prepara para la vida en el nuevo país con información necesaria para el día a día, como dónde encontrar un médico que hable su idioma o cómo funcionan las redes de transporte en su ciudad. Las VHS (Volkshochschule) de toda Alemania se dedican a impartir estos cursos de integración. Cada uno cuesta 266 euros, aunque el estado los rebaja a 100 euros, y tiene una duración de 100 horas, que se realizan con clases de 3 horas y media de duración, cinco días a la semana durante un mes. Los que quieren conseguir la integración alemana tienen que hacer 6 cursos e invertir obligatoriamente 600 euros.

vhs1.gif

Las requisitos no son sólo económicos, también hay que tener una disponibilidad horaria para realizar los cursos: todas las mañanas de 8:30 a 12, con descanso de fin de semana, durante 6 meses ininterrumpidos. Esto implica la imposibilidad de trabajar a jornada completa durante esos seis meses, algo muy alentador para una persona que va a otro país a abrirse camino porque en el suyo no tiene oportunidades.

El curso es de asistencia obligatoria y se permiten tres faltas injustificadas, a la cuarta se expulsa al estudiante de la escuela sin oportunidad de volver. En esa situación la única forma de continuar con la integración es inscribirse en una VHS de otra ciudad. Por cada falta el departamento de inmigración es avisado además de seguir un control mensual mediante inspecciones a las escuelas, para “echar un ojo”.

titel_vhs_2005.jpg

Pero la integración no se limita a esto, también incluye un curso de 30 horas sobre cultura alemana y un examen final. Los que suspenden no obtienen la integración, lo que quiere decir que no pueden residir en Alemania y tienen que irse del país. Lo único alentador es que el estado es bastante benévolo y facilita varias prórrogas de un año a los malos estudiantes.

En los cursos no sólo se aprende gramática alemana, también se estudian las fiestas populares, costumbres o la estructura política del país (que incluye conocer los nombres de los ministros). Y yo me pregunto :¿cuántos españoles no conocen el nombre del ministro de justicia del estado español?.

Alemania permite pues, la entrada de ciudadanos no europeos, pero sólo de aquellos que sean capaces de adaptarse a su modo de vida. El disfraz de aceptación hippy-festiva de nuevas culturas deja entrever, entre costuras, un nacionalismo del que todavía no han sido capaces de desprenderse.

Claro, pero los resultados son buenísimos: sólo inmigración responsable, trabajadora, con una base económica y con más conocimientos sobre la historia política alemana que muchos ciudadanos alemanes.

Eso no es integrar, es alemanizar.

alemania.gif

Menéame.net: el clan cavernario

Sábado, 24 de junio de 2006

Es increíble. Resulta que en menéame si mandas una noticia escrita en otro idioma que no sea el español te fríen a comentarios y te la masacran a votos negativos. Ahora podremos añadir a las etiquetas autobombo, irrelevante y spam, una nueva categoría: lengua extranjera. Pero ¿cómo se puede ser tan limitado?. Aquí tenéis un ejemplo.

Como la noticia está escrita en portugués y se entiende perfectamente, deduzco que el motivo para descartarla y defenestrarla es el de siempre: miedo a perder el control por parte de la pequeña comunidad de usuarios que dirige el devenir del sitio. Con las etiquetas mencionadas anteriormente estos meneadores envían un mensaje claro al que propone la noticia: “no eres bienvenido aquí…“. Se han convertido en un clan cavernario que marca territorio a la mínima.

Cuando comenzó Menéame.net hubo algunos internautas que enviaron noticias escritas en catalán, que al igual que el portugués es otro idioma de “dificilísima” comprensión para un castellanoparlante. Hubo gente que se subió por las paredes, pero también hubo algunos que defendieron esta opción indicando que el sistema de Menéame no exigía el español para participar. Permitir otros idiomas no quiere decir que vaya a haber una invasion lingüística ajena a su amado español y que los usuarios se vean obligados a contratar a un señor traductor a tu lado para leer las contribuciones.

Pero el problema de fondo es otro, como dijo David:

“El problema, surge de que estos sitios representan y promueven una estructura centralizada. Todos votamos juntos, dentro de la misma web y sólo hay un resultado, el global, ni siquiera resultados por perfiles de usuarios. Vamos, que al final los más votados reflejan una especie de media de los gustos y prioridades de todos, cuando los posts que a mí me interesa ver son los que destacan mis amigos o mis distintas comunidades de intereses.”

Era cuestión de tiempo que Menéame quedara dominada por un grupo de personas, que son siempre las mismas, y que deciden qué tipo de noticias o posts se pueden proponer y cuáles no. Fríen a comentarios maleducados a los que se salen de esa línea y por fin han conseguido ser importantes en algún sitio. Este portal ha tardado muy poco tiempo en caer en manos de una comunidad cerrada, pero cualquier herramienta de este tipo está abocada a lo mismo. Por mucho diseño y estilo web 2.0 que tengan han sido diseñadas con mentalidad de viejo mundo y por eso tienen las mismas desventajas del mundo descentralizado.

Tradúceme

Domingo, 18 de junio de 2006

Buscando en internet información sobre Roman Polanski, ese director de lado oscuro exiliado en Europa por sus “frenesíes sexuales” de juventud, recordé una de las películas que más me han hecho disfrutar por ahora: “La semilla del diablo“. Durante un año estuve deseando ser Mía Farrow de mayor, llevar vestiditos de “muñequita jackelin” y un corte de pelo Vidal Sasoon. Pero eso no pasó: ni vestiditos ni corte de pelo.

Pero lo qué más gracia me ha hecho ha sido recordar la metida de pata de los traductores de la película. El título original es Rosemary’s Baby (el bebé de Rosemary), muy acertado porque no te da ninguna información, ya que la película juega con dos posibilidades: Rosemary está siendo manipulada por una secta satánica o simplemente está como una chota. Pero los traductores españoles decidieron que no eramos merecedores de tanta intriga y nos desvelaron el final con un título tan evidente como La semilla del diablo .

Otra “pifia” para recordar, pero que en este caso le dio un toquecillo misterioso a la película porque nadie sabía lo que quería decir, fue la traducción de Someone flew over the cuckoo’s nest, que quiere decir algo así como Alguién voló sobre una jaula de locos o sobre un manicomio, pero los traductores tomaron la traducción literal y se quedaron bien tranquilos con un Alguién voló sobre le nido del cuco:

Otro error, que también se produjo en el título original aunque por motivos distintos fue A Clockwork Orange. Esta película está basada en la novela de Anthony Burgess y se pensó que el título provenía de la expresión cockney As queer as a clockwork orange , que sería algo así como tan raro como un perro verde. Así quedó el error en inglés, ya que el título real de la novela es Clockwork Orang, que está escrito en nadstat, jerga rusa inventada por Burgess, en la que Orang singfica hombre, y cuya traducción sería El hombre mecánico.

El error vino en el momento en el que el editor pensó que Orang había sido escrito así por un descuido del autor y se apresuro a corregir añadiendo una “e” antes de enviar la novela a edición, pasando a la historia con ese título. Pero la traducción al español no tiene que ver ni con perros verdes ni con hombres mecánicos…¡con naranjas mecánicas!, ¡toma esa!.

La mayoría de las veces no se cometen errores de traducción si no que simplemente se pasa por encima del título original y se le da uno nuevo “que suena mejor”. Ya puestos podrían cambiar los diálogos al traducir o cambiar el tipo de letra de los creditos a gusto de cada país.
Como sucede en el caso de Braindead, película gore para adolescentes, traducida al español con un sorprendente tú madre se ha comido a mi perro.

Hay cientos de traducciones “libres” como The door in the floor, traducida como Una mujer difícil, Paint your wagon como La leyenda de la ciudad sin nombre o Midnight Cowboy como Perdidos en la noche. .

Menos mal que el intento de traducir Brokeback Mountain por En Terreno Vedado no tuvo mucho éxito y se limitó a una pequeña frase junto al título original, al que hadie hizo el menor caso:

Los hijos de Fidel

Miércoles, 14 de junio de 2006

La clase de alemán a la que acudo todas las mañanas es realmente estimulante, no por el temario ni por lo bien que da las clases la profesora (una Mary Poppins sureña llamada Rita), si no por la mezcla de nacionalidades de los alumnos, ya que en esta escuela se realizan los cursos de “integración alemana” para no residentes en la Unión Europea.
Esta integración se realiza desde el año 2005 y es obligatoria si quieres residir en Alemania. Consta de 6 cursos intensivos de alemán, un curso de costumbres alemanas y un examen final, que al superarlo te permite estudiar un oficio y obtener el permiso de residencia. Ni siquiera los casados con un ciudadano alemán se escapan de esta integración.

Las nacionalidades son muy variadas:

Tres chicas rusas aplicadísimas, Corine de Camerún, Merita y Elfate de Kosovo, Peter de Corea del Norte y Jonela de Rumanía, que lleva sólo dos meses y habla alemán tranquilamente. ¿De dónde sacarán esa facilidad los rumanos para aprender idiomas?.

Y por último las dos cubanas: Onelvis y René, con las que hago los descansos y tengo más trato.

Todos llevan una historía difícil y mucha “morriña” encima. Sus ciudades no les ofrecían mucho, así que decidieron dar el salto a Alemania para conseguir un empleo y vivir tranquilos.

Es inevitable sentir un poco de tristeza al hablar con ellos, a todos les cambian los ojillos cuando hablan de su familia, su casa, sus amigos…Pero cuando te cuentan historias las cubanas no te entra tristeza precisamente, más bien rabia y mala leche:

Ambas están casadas con alemanes que les sacan unos cuantos años. René tiene 23 años y está casada con un señor de 57. Ella me cuenta que es feliz, que su marido es muy amable, y que por supuesto pudo sacarla de Cuba.
La obsesión por sacar familiares de la isla es tremenda, las dos me han preguntado en varias ocasiones si conocía a alguien en España que pudiera hacer contratos de trabajo o casarse por dinero para proporcionar papeles. Tienen incluso novios alemanes buscados para primas y amigas, para que en el momento en el que puedan venir se casen.

Una prima de Onelvis es “hija de Fidel”. Así son llamados el cuerpo de trabajadores sociales en Cuba que suelen tener entre 17 y 22 años. Son más de 20 mil y brindan servicios a todo el país “luchando contra la corrupción” existente. Está orientado y dirigido por el gobernante Fidel Castro.

Entre los valores que ha de portar un trabajador social cubano para poder desempeñar el trabajo comunitario están el patriotismo y amor a la Revolución y el antimperialismo.

Si tocas a un hijo de Fidel “te llevan preso”, directamente, sin juicio ni preguntas. De echo es fácil encontrar una noticia así en la red.

Hoy me han comentado que ni siquiera puedes ir de Guantánamo a La Habana sin un permiso. Es decir, que para irte a Cuenca a ver a tu prima, tienes que ir a pedirle a un funcionario que te de un permiso escrito para poder viajar libremente, por que alli te lo van a exigir y si no lo tienes, vuelve a salir la frase, “te llevan preso”.

Yo desde mi ignorancia, he cometido algún error que otro, como estar a punto de sugerirles el Skype para llamar más barato a sus padres, sin darme cuenta de que esas chicas, que comparten conmigo ahora una buena parte de mis días y que he incluido en mi vida cotidiana, vienen de un páis donde internet está prohibido.

“Uno de los gustazos más grandes que me di”, me dijo una de ellas, “fue ir a Cuba a visitar a mis padres cuando ya era legalmente residente en la Unión Europea. Fui a La Habana y paseé libremente con el cuello tieso, siendo de Guantánamo y cuando un policía me pidió la autorización para estar allí siendo de otra ciudad…le saqué el permiso de residencia alemán y se lo puse bien bien en las narices y le dije..¿ahora qué tienes que decirme?,¿me vas a llevar presa?”.

Gyaru world

Domingo, 11 de junio de 2006

Si vives en una ciudad como Barcelona tienes la oportunidad de ver a modernos fashions casi a diario. A veces te cabrean y otras te alegran el día provocándote un par de carcajadas, según como te levantes.

En verdad esa es la gracia de una ciudad así, que puedes ir como te apetezca sin que te mire mucha gente, lo cual te da una cierta sensación de libertad. Pero una cosa es llevar tu vida, hacer tus cosas y vestirte como te de la gana (de popero, maquinero, maruja o comprador compulsivo del H&M), y otra es darle importancia suprema a tu aspecto, de forma que la única manera de sentirte mejor que los demás es llevando la gorra-visera sin encajar en la cabeza, o unas gafas de sol tamaño king-size de forma que si el cristal fuera en realidad una pantalla fotoélectrica podríamos suministrar energía solar a media Europa.

Pero si hubiera nacido en Japón, directamente me habría comido un pez globo con veneno incluído (en japón el “fugu” es una exquisitez) o… quizá hubiera sido engullida por el mundo Gyaru…

Gyaru es la pronunciación japonesa de la palabra Gal. Las Gals son una tribu urbana, principalmente mujeres, que van siempre vestidas a lo que ellas considera “la última moda” y consumen un sin fín de cosméticos. Las Gals se originaron en Japón y se caracterizaban por llevar unas grandes plataformas, microfaldas, maquillaje muy llamativo y uñas largas y extravagantes.

Todo comenzo en 1993 imitando la estética de las alumnas de los institutos de Los Angeles, pero ha ido evolucionando de tal forma que ha marcado un estilo propio, unico y exclusivo. A partir de aquí surgieron varias ramas: las ganguro, que intentaban emular a la cantante japonesa Namie Amuro imitando su bronceado okinawense:

Las ganguro fueron las primeras en aparecer y se caracterizan por el uso excesivo del autobronceador y de maquillarse con tonos pastel para resaltar más su color marrón de piel. Aunque esto sólo era el principio, y ahora se ha convertido en algo así:

Por otro lado están las ganjiro que son gals de piel blanca. Surgieron tras la fama de la cantante Ayumi Hamasaki. También llevan uñas extravagantes y sobre todo plataformas de 10-15 centímetros:

Las que más llaman la atención son las yamamba por su maquillaje blanco en los labios y alrededor de los ojos que recuerdan a un oso panda. Posteriormente pasaron a llamarse mamba y tienen la piel y el pelo parecido a las ganguro:

Las gals que utilizan ropa y accesorios más sofisticados son llamadas Anegal y presumen de tener un nivel adquisitivo mayor que el resto de las gyaru.

Las gothic-gal son llamadas también gothic-lolita, están inspiradas en mangas como CardCaptor Sakura y parecen muñecas de porcelana:


Todos los domingos se reunen en el puente de Harajuku (Tokyo) para que turistas y transeuntes puedan fotografiarlas. Este puente se ha hecho famoso por ser un sitio donde expresarse libremente:

La intimidad en la red

Domingo, 4 de junio de 2006

Internet ha simplificado la comunicación y ha ampliado nuestros lazos sociales. La vida ha cambiado pero nuestra mentalidad no lo ha hecho a la misma velocidad. Actualmente seguimos pensando con viejos esquemas sin darnos cuenta, y esto produce graves perjuicios a mucha gente.

Un ejemplo ilustrativo puede ser el siguiente: vuestro novio/a os deja por uno más guapo/a, más alto/a y más listo/a. Os entra un rebote infinito y el odio hacia esa persona os lleva a poner su teléfono en todas las puertas de los retretes que encontréis con una frase diciendo “soy un tío/a cachondo/a y quiero jugar contigo”. Es un acto que puede tener consecuencias: que el teléfono le suene un par de veces con suerte y que algún quinceañero le diga alguna chorrada, no mucho más.

¿Pero qué pasa cuando tenemos internet y no somos conscientes de ello?: que alguién pone la foto de la nueva novia de su ex en una página de contactos, y eso no es lo mismo que lo anterior. Aunque la mentalidad sea la misma las consecuencias no lo son, porque en la red son miles de personas las que pueden acceder a esa información y además en la red dejamos un rastro de todo lo que hacemos.

Hay dos casos que me han impactado mucho cuando los he conocido. Uno de ellos es el de una pareja que cursaban INEF y se grabaron en la intimidad, guardando las grabaciones en un pendrive usb. El chico lo olvidó en una sala de ordenadores de la facultad y un compañero lo cogió. Al descubrir lo que había dentro no se le ocurrió nada mejor que colgarlo en el Emule. Lo que antes hubiera sido un cotilleo de facultad con algunos que hubieran visto el video, se convirtió gracias a este compañero en un fenómeno que apareció en la TV3 y que vieron profesores, alumnos y cantidad de gente que ahora es capaz de reconocer a esa pareja por la calle y comentar: “¡mira los del video del INEF!“.

El otro caso me produce incluso más pena. Un hombre de 20 años graba a su novia, menor de edad, en actitud sexual. El video acaba distribuyéndose por internet y adquiriendo una fama enorme. Es muy diferente querer fastidiar a tu ex-pareja enseñando los videos íntimos a tus amigos que ponerlos en internet. Lo primero fastidia mucho y lo segundo puede llevarte al intento de suicidio, como sucedió con esta chica. Además la simple descarga de ese video ya constituye un delito por tratarse de una menor de edad.

Y si además a todo esto le sumamos lo burra que se vuelve la gente cuando le proteje el anonimato, podemos encontrar a un montón de fans de estos sucesos que se ceban y se lo pasan pipa, y que son incapaces de pensar con una nueva mentalidad. Esta gente no comprende que ahora las pequeñas bromas se pueden convertir en auténticos fenómenos de masas, y que además como en Internet todos dejamos nuestro rastro la ley puede caer sobre ellos.