Bloop

El sonido presenta propiedades distintas según el medio en el que se propaga. El agua al tener mayor densidad que el aire permite que la onda sonora llegue más lejos, es decir, que su intensidad sea mayor, pero a la vez le resta nitidez. Es fácil comprobarlo: si alguien nos habla en superficie podemos oirlo hasta unos metros de distancia y entender lo que nos dice. Sin embargo bajo el agua podemos oir un sonido a mayor distancia, pero no entender lo que nos dicen, esto es debido a que la intensidad acústica en superficie a unos 20º centígrados es de 415 (Pa.s)/m mientras que en el agua asciende a 1.5 x 105 (Pa.s)/m.
Si una bestia gigante imaginaria nos rugiera a 1.000 km en mitad de la sabana no la oiríamos, pero bajo el agua podemos oir a esos “bichos imaginarios” que todavía no conocemos y que se esconden a profundidades aún imposibles para nosotros.

Científicos de la NOAA, la agencia norteamericana para el estudio de los oceános, han podido grabar sonidos no identificables, de potencia mucho mayor que las llamadas hechas por cualquier criatura conocida sobre la tierra. Si pensamos que la potencia del sonido es proporcional al tamaño del animal, los siguientes ejemplos nos invitan a pensar en bestias gigantescas:

Este sonido fue grabado en verano de 1997 en el Pacífico Ecuatorial. El sonido eleva rapidamente su frecuencia durante un minuto y era de una amplitud suficiente para ser oída por múltiples sensores en un radio de aproximadamente 5.000 km, con una posición 50ºS 100ºW. Su origen es desconocido.

Este otro fue grabado el 5 de marzo del mismo año, también en el Pacífico Ecuatorial y es muy similar al silbato de un tren.

Esta es la grabación más reciente, que data del 1 de marzo de 1999. Tiene una duración de 15 segundos y una posición 15ºS 98ºW. Fué bautizado con el nombre de “Julia”.

Y quizá el más potente y asombroso sea este sonido, también grabado en el Pacífico Ecuatorial en el año 1991 y que todavía puede escucharse en la posición 54ºS 140ºW, aunque ha ido disminuyendo desde entonces.

Estos sonidos son de una intensidad mayor que las llamadas hechas por ballenas, por eso científicos los atribuyen a calamares gigantes o criaturas todavía por conocer.

Phil Lobel, biólogo marino de la Universidad de Boston, duda de la posibilidad de que un calamar gigante sea la fuente de alguno de estos sonidos: “los cefalópodos no tienen ningún saco de gas con el que poder emitir este tipo de emisiones y aunque nunca se puede excluir nada completamente, dudo que sea posible”. Sin embargo, está de acuerdo en que lo más probable es que el origen sea biológico.

3 comentarios sobre “Bloop

  1. Me encantan estos artículos medio-misterio medio-científicos. Una de las cosas que más me molesta de crecer es que ya no creo tan fácilmente en monstruos marinos y demás fauna.
    Me compré un libro sobre criptozoología y fue una decepción al ver que el autor se lanzaba directamente a las explicaciones más disparatadas a la que se encontraba una huella: mucho más fácil creer los desvaríos de los lugareños que buscar pruebas.
    La Más Allá y demás revistas de Ocultismo, que también son pura porquería, me las compraba en tiempos pero, como te digo, lo dejé…

  2. Es infinitamente mas difícil realizar una adecuada exploración del mundo abisal que del espacio…¡Pero cuantos asombrosos descubrimientos nos esperan ahí abajo!

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