El primer pensamiento que ha venido a mi cabeza ha sido el cómo pueden proliferar estas cosas en estos tiempos. Pero después de leer los nombres de las supuestas sectas satánicas me han entrado ganas de apuntarme a alguna:
— Amigos de Lucifer
— Ángeles del Infierno
— Barón Rojo
— Caballeros del Anticristo — Círculo Luciferino – Club Lucifer
— Coelifer — Grupo Satánico de Colmenar Viejo
— Comandos de lo Oculto
— Comunidad de Brujas Ibéricas
— Discordianos — Diablo Vanidad 69 (DV69)
— Grupo Satánico de El Escorial,
— Fundación del Gen Sagrado — Hermanas del Halo de Belcebú
Y como éstos más de 60 grupos de devotos del maligno. El “Círculo Luciferino – Club Lucifer” parece ser el más serio, copa de coñac en mano y puro debatiendo horas sobre la influencia de Satán. Anque el Grupo Satánico de Colmenar Viejo también promete diversión.
Hace ya unos años que todas aquellas personas que disfrutan con la ficción visual, pero que la televisión les aporta lo mismo que las sopas de sobre, se han viciado a las series por Internet. No hace falta comentarlo. ¿Y cómo no hacerlo? La verdad es que los últimos años han sido muy fértiles y variados en cuanto a series. No creo que sea casualidad que el desastre cinematográfico y el auge de series se esté dando al mismo tiempo.
Cuando intento comprender la evolución de mi generación en relación a las series me imagino viendo farmacia de guardia hace unos años (con coleta y preocupada por el examen de ciencias naturales) pero entusiasmada por su trama. Y acto seguido me veo viendo true blood, espatarrada en el sofá (con una cerveza en la mano y despreocupada por las ciencias naturales). Y concluyo: El mundo ha evolucionado. Sin embargo, hacer la misma comparación con el cine,¡qué lástima!.
Como ejemplos: Dexter, House, Siete metros bajo tierra, True blood, Nip Tuck, etc. Son series de gran audiencia y algunas más que otras de merecido éxito. Pero hay algo visualmente atractivo en todas; algo que a veces desaparece cuando el capítulo avanza…
¡Si!, la cabecera de todas las series es de la misma compañía… DIGITAL KITCHEN. Tambien de Entre fantasmas y The Company.
Lo cierto es que consiguen representar en unos pocos minutos el argumento de toda la serie. Por ejemplo, en Dexter la cabecera refleja la agresividad de la rutina mañanera americana, porque a ver quien se hace un zumo de pomelo por la mañana. Perfecto para una serie que explica la vida de un asesino en serie:
Otro ejemplo: En True blood la cabecera está compuesta de imágenes de pantanos, pentecostales negros, señores de billar y señoras alegres con short vaquero. Los sureños prejuiciosos. Perfecto para explicar un mundo donde los vampiros son marginados al intentar formar parte de la sociedad actual.
Allá va otro: Me he muerto y me entierran. Todo es normal, natural y tranquilo, como espero que sea:
Y por último la que más me gusta: House. La versión que vemos en España no es la original, ya que en Europa no se reproduce como es por temas de derechos de autor. En esta la música es de Massive Attack, y cuadra prefectamente:
Pero lo que más me ha gustado es la campaña publicitaria de Gillette, de Harley-Davidson, de Monster, de Ecko para…vampiros.
Mi querido portátil tiene menos de un año. A pesar de que traía instalado el Windows Vista lo compré, pensando en que sería fácil desinstalarlo, pero sólo lo conseguí tras varios milagros y ayuda técnica divina.
Después olvidé el oscuro pasado de mi ordenador, y comenzó nuestra relación XP, que marchaba perfectamente. Hace un mes mi ordenador dejó de funcionar, por suerte dentro del periodo de garantía, y el servicio técnico le cambio la placa base devolviéndomelo perfecto salvo por un pequeño detalle: Volvía a tener la maldición Vista en su interior. Ahora va lento, se atasca, y lo peor de todo: ha vuelto a ser un idiota. ¿Qué porqué le insulto?, pues porque cada vez que hace algo tiene que pedirme autorización. Es como tratar con un compañero de trabajo que cada vez que fuera a mear te pidiera permiso. Me siento la tutora de mi ordenador, y eso no me gusta. Yo quiero un ordenador listo, rápido y que me falicite las cosas. Pero a parte de la insultante edad mental que le aporta el Windows Vista a mi ordenador, lo que me ha pasado hoy ha conseguido sacar mi irá desde lo más profundo de mi ser: NO ME DEJA INSTALAR EL MONKEY ISLAND 1. ¡¡¡EL 1!!!.
Definitivamente te odio, y que sepas que a mañana no llegas, ¡te aplastaré! y si hace falta me llevo la integridad de mi portátil por delante. Hoy mismo me instalo el Ubuntu 8.10. Oirás mis carcajadas desde el inmundo agujero al que vas a ir a parar.
Situada en el centro del Mediterráneo Occidental, la Isla de Cerdeña es la segunda mayor isla de este Mar, después de Sicilia.
El paisaje del norte de la isla es conocido por la presencia de unos característicos granitos modelados, que recuerdan en ocasiones a diferentes formas curiosas. El lugar llamado “Valle de la Luna” se encuentra situado en Santa Teresa di Gallura, y es realmente un lugar mágico y de encuentro entre las dos islas hermanas: Córcega y Cerdeña. El silencio, sus inquietantes formas y transparentes aguas producen un efecto relajante que durante tiempo después aseguro que podréis recordar.
Es curioso observar al entrar en el valle los dos grandes bloques de granito que aparecen cortados a partir de pequeñas hendiduras longitudinales, dando lugar a un corte recto, y que en el bloque de la izquierda todavía pueden observarse:
Una vez pasados estos inmensos bloques de granito descubrimos algo sorprendente en el valle: la presencia de muchas cuevas en las que vive gente. En la pequeña vuelta que pudimos dar tuvimos la oportunidad de ver al menos 8 cuevas habitadas. Sorprendente es también la hospitalidad y simpatía de todos sus moradores, que parecen gozar de esa felicidad libre que todos ansíamos de vez en cuando. Allí conocimos a Alec y su perrita Hepa, que nos guió por el valle y nos explicó brevemente la forma de vida allí: hay gente que viene a pasar una semana y se queda meses o incluso años- dice Alec. El ejemplo era “El alcalde” un señor que supera la cincuentena, que decidió retirarse unos días en el valle y que encontró algo que no esperaba. Lleva años allí y no sólo se ha ganado ese apodo por su edad, sino también por la limpieza y los cuidados que realiza en la zona. Hay gente que viene a acampar unos días y se va dejándolo todo hecho un desastre- nos cuenta Alec con cara de enfado.
Haciendo honor a las famosas pizzas sardas, cuyo especial sabor viene de su cocción en horno, encontramos uno en la primera explanada del valle:
Siguiendo por la izquierda llegamos a la segunda cala, y a la segunda cueva también. Allí vive desde hace un tiempo un húngaro, que con toda tranquilidad y caña en mano nos explica en español que está pescando. Pero vemos que esas aguas cristalinas no lo son sólo por su pureza, si no también por su falta de plancton: poco pez vemos para pescar.
Es difícil imaginar como estas personas pasan todo el año allí, cómo consiguen sobrevivir y si sus sonrisas hivernarán cuando llegue el frío, pero lo que si es seguro es que al irte, aunque sea sólo por un momento, piensas en quedarte allí, quién sabe…unas semanas…o unos años.
El Blue Hole es una laguna de coral que se encuentra situada al norte de Dahab y es probablemente uno de los puntos de buceo más importantes de Egipto. Este gran “agujero” ocupa una gran extensión y comienza a sólo 1 metro de profundidad:
El recorrido bajo el agua es impresionante, hay una gran cantidad de especies marinas y muchas fotos que realizar a lo largo de los 80 metros de descenso.
La mayoría de buceadores realizan esta inmersión sin sobrepasar los límites del buceo recreativo, pero algunos buceadores expertos añaden a esta inmersión la aventura de descender hasta los 60 metros y atravesar un túnel de 26 metros que les lleva al exterior, ascendiendo entonces a la superficie.
La inmersión no tendría ningún peligro si no fuera por la narcosis, también llamada borrachera de las profundidades, que provoca aturdimiento, desorientación, y por lo que muchos buceadores mueren realizando esta inmersión al perderse.
En este estado no son conscientes de haber pasado de largo el túnel y continúan descendiendo sin ninguna referencia. Cuánto más descienden la cantidad de nitrógeno aumenta y también los efectos de la narcosis, y van directos hacia el lecho marino pensando que encontrarán la salida. A los 100 metros de profundidad cochan contra el fondo y llegado este momento poco aire les queda. El pánico y la desesperación aparece desde el extraño sueño que estan viviendo. Pero su muerte allí es real, quedan atrapados junto a los cuerpos de buceadores cuyas familias no han podido pagar el rescate.
Las autoridades egipcias reconocen la muerte de 40 buceadores, pero se habla de más de 100 muertes en el Blue Hole, y por eso este precioso arco submarino es llamado “ el cementerio de buceadores”, y es considerado uno de los sitios más peligrosos para realizar este deporte.
En el año 2000 Yuri Lipskis, un instructor ruso de 23 años, realizó esta peligrosa inmersión llevando una cámara frontal. No encontró la salida y su descenso quedó grabado:
Los rescates de los cuerpos han sido muchas veces filmados y el de Yuri lo fue.
Son vídeos que impresionan, sobre todo para la gente que practica el buceo y que pueden imaginarse de forma más cercana el sufrimiento de este chico y de todos aquellos que quedan atrapados por su imprudencia en este seductor hueco.
Existió una època en la que el diablo era capaz de “colarse” en la música a través de un intervalo. Fue en la Edad Media y a este intervalo maldito se le llamó “diabolus in musica”.
La base teórica musical de esta manifestación diabólica no es más que un tritono (intervalo musical que abarca tres tonos) que provoca un sonido tenso y no tan melodioso como el intervalo compuesto por dos tonos y medio.
La distancia común entre tres notas en la escala musical es de dos tonos y medio, excepto en el intervalo FA-SI (intervalo diabólico) que es de tres tonos.
Al ser un sonido extremadamente disonante, pasó a ser una manifestación propia del Diablo y fue prohibido por la Iglesia. Se llegó a creer que invocaba al demonio, y esta prohibición dio lugar al nacimiento de una gran superstición diabólica, que prevaleció durante varios siglos.
Los compositores de aquella época corrían el riesgo de morir en la hoguera si los inquisidores sospechaban que habían utilizado el diabolus in musica. Hasta entonces la escala comenzaba en LA, quedando el SI en una posición marcada, hasta que Guido D’Arezzo, para evitar tentaciones, cambió la escala musical y colocó el Do (inicialmente UT) en primera posición, quedando tal como la conocemos en la actualidad.
Uno de los momentos que nunca olvidaré tiene que ver con Loic Leferme.
Tres años atrás me enviaron a Francia para probar varios equipos de buceo que la empresa en la que trabajaba había comprado para su próxima temporada. Consistía en un encuentro de apasionados del buceo de diferentes países, que se ofrecían “como conejillo de indias” para probar equipos de verano a finales de Enero. Allí me encontré con Loic, campeón del mundo de apena “no limits” con 171 metros de profundidad. Esta modalidad es la “reina” del buceo a pulmón, requiere una forma física muy concreta, un cuerpo que aguante una presión que un cuerpo humano normal no puede asimilar y lo más importante: una concentración y control total.
Actualmente el campeón es Herbert Nitsch, un austriaco que nos dejó a todos con la boca abierta en el 2005, alcanzando los 183 metros:
Yo sabía que Loic Leferme estaría allí, era unos de los motivos por los que tenía tantas ganas de ir a esas pruebas, pero no podía imaginar que durante una semana y tres años consecutivos íbamos a estar con él mano a mano, de borrachera y risas y sobre todo, disfrutando del mar.
El primer año decidimos probar el material de apnea nada más llegar. Loic nos guiaría durante una inmersión a pulmón en la costa de Marsella. Yo estaba muy nerviosa porque estaba convencida de que no aguantaría ya que mis pulmones no tienen mucha capacidad, y lo que por una lado me hace feliz para bucear con botella (no consumo casi aire y puedo estar más rato que mis compañeros), me hace inútil para el buceo a pulmón. Y efectivamente la inmersión comenzó mal: todos para abajo como un banco de sardinas y yo…hinchando mofletes inutilmente.
Como queda mal irse y dejar a uno flotando como un fideo en caldo, el grupo subió e intentó que bajara con ellos. Todos me daban consejos “¡haz inspiraciones profundas, constantes y cuando notes los pulmones llenos baja!”, “¡relájate, cierra los ojos y baja de un golpe de aleta, sin pensarlo!”. Pero Loic me dejó de piedra cuando nadó hasta mí y me dijo tranquilamente: “echa todo el aire, y cuando empieces a notar que te ahogas sumérgete”. Mi pensamiento fue “¡y una leche!.
Pero lo hice, y sorprendéntemente tenía razón, noté como mi cuerpo ya no me pedía más oxígeno…y bajé sintiéndome más ligera y anormal que nunca.
El último año le hice varias preguntas que recuerdo con cariño:
¿En qué piensas cuando bajas y la meta nunca llega?, y él me contestó: “en nada”.
¿Y cúando por fín llegas a la meta, qué sientes?, “Es la hora de subir”.
Me toca. Después de que David iniciara esta cadena de posts en blogs, me ha llegado desde el gran Arnau la deseada oportunidad de decir cuáles son las tres razones que me animarían a largarme de España definitivamente. Y tendré que escoger con dificultad entre la gran cantidad de motivos que se me ocurren todos los días. Tras meditar durante un rato he decidido anotar estos tres en mi lista particular:
1.- La total y absoluta falta de civismo. Esa actitud de niño mimado y consentido al que se le permite tratar a los demás sin respeto, y por supuesto no entender en absoluto lo que es un “bien común” como el contenedor de tu calle, las urgencias médicas, un piso de protección oficial o cualquier cosa que se pueda arrancar con facilidad del parque de tu barrio.
2.- El que a todo el mundo le importe lo que hagan los demás. Esto provoca que haya mucho gilipollas haciendo el tonto para llamar la atención, desde los aburridos tele-personajes del corazón hasta la mujer-liberada-subscritora_del_vogue-clienta_semanal_del_Zara que no puede salir de casa sin parecer un figurín.
3.- Y por supuesto, lo que nos hace diferentes al resto de Europa: la maldita frase sólo aplicable aquí y que mi madre suele decir habitualmente: “más vale caer en gracia que ser gracioso“. Aquí funciona el amiguismo, lo majete o pelota que seas. No importa en absoluto lo que valgas.
Bueno, me voy terminal A para buscar un billete barato, pero sólo de ida.