El viaje de fin de curso y la paga semanal

Hemos decidido encerranos en nuestro cuarto hasta que Papá recapacite, porque se está portando mal. Y no porque el toque de queda sea “a las 10 en casa”, ni porque no nos deje montarnos un local con los amiguetes, ni porque no nos deje vender lotería estas Navidades para irnos de viaje de fin de curso. No. Ese no es el problema: lo que sucede es que nos deja de dar la paga.

Y ahora ya no podremos ir de viaje de fin de curso y aquí estamos encerrados como protesta. Hemos decidido rebelarnos hasta que nos devuelva la paga, y además la exigimos con aumento, por las molestias. Sin embargo, no se nos ocurre indignarnos porque Papá no nos deja vender lotería para autofinanciarnos el viaje.

Después de esta explicación tan simple, os dejo un análisis de verdad que creo todo el mundo debería leer y así poder reflexionar sobre esta situación.

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